Los retos en la traducción profesional de una página web

retos en la traducción de una página web
By December 11th, 2020 | traducción web | 0 Comments

Traducir una página web a otro idioma por ti mismo puede ser una idea muy tentadora para ahorrarte algo de dinero, pero antes de empezar debes ser consciente de los riesgos que corres. La figura de un traductor no se centra en exclusiva en traducir palabra por palabra un documento, sino que va mucho más allá.

Lo que te ofrecen muchas herramientas gratuitas es una traducción literal de tu contenido. Sin embargo, una traducción profesional podrá corregir los errores semánticos, aportándote una traducción correcta y veraz. Además, a través de servicios como el de la localización web, puede ofrecerte una interpretación y adaptación de página a otro idioma, para facilitar no solo su comprensión, sino también su adecuación a la cultura de destino.

Descarga gratis la guía para traducir tu web

El manejo correcto del vocabulario

Aunque creas que puedes valerte por ti mismo, es bastante probable que cometas errores que salten a la vista ante los ojos nativos. La suma de todos estos errores que puedas tener, por leves que sean, afectará negativamente a la percepción que tiene el consumidor de tu negocio y, en consecuencia, a la reputación de tu marca.

Algunos de los fallos más comunes que puedes ver online se dan cuando el dueño de una página web ha recurrido directamente a un traductor automático y ha elegido términos incorrectos. Para que te hagas una idea de lo que hablamos, por internet circulan historic helmet, para referirse a un casco antiguo o cat, para hablar de un gato hidráulico. En ambos casos son traducciones literales que, aunque quieren decir casco y gato respectivamente, no tienen el significado exacto ni resultan comprensibles para el público angloparlante. Las expresiones correctas hubiesen sido old town jack.

Otro tipo de casos en los que el uso de vocabulario es incorrecto se dan al elegir palabras que, pese a parecerse en su significado, tienen pequeños matices que las diferencian. Por ejemplo, clock. Esta palabra significa reloj, sí, pero si vendes relojes de pulsera y utilizas este término, a los nativos les resultará un tanto extraño. Entenderán qué es, pero sabrán que es una traducción errónea, ya que el término correcto sería watch.

Estos son solo algunos ejemplos de cómo los términos más comunes pueden volverse en tu contra sin un mínimo cuidado o el contexto adecuado.

Diferencias culturales

No en todos los países las normas del manejo del tono y el lenguaje formal e informal son iguales. Si usamos como ejemplo España y Latinoamérica, vemos que en el continente americano se emplea más el tono formal. Precisamente por este motivo, el español puede llegar a percibirse en Latinoamérica como directo, hostil y maleducado en determinadas ocasiones. Ante esta realidad, cuando realizas traducciones a idiomas de países con unas diferencias culturales muy grandes, como el chino, el japonés o determinados países árabes, el manejo de la cultura se convierte en un tema delicado y exige dominar no solo el vocabulario y la gramática, sino también estructuras más profundas.

Como ya sabrás, el uso de frases hechas y expresiones específicas de cada idioma hacen que una lectura pase de ser comprensible a natural. En todo momento querrás que el cliente te perciba como alguien que está al lado de sus intereses, y no como un tercero con el que van a tener dificultades hasta para comunicarse. En este aspecto, otro de los errores comunes es tratar de traducir nuestras expresiones a otros idiomas de manera literal. Esto solo supondrá desconcierto entre los lectores procedentes de otras culturas, ya que para ellos es muy probable que no tengan ningún sentido.

Barreras legales y términos técnicos

Cuestiones como el formato del texto o el uso de determinados términos pueden implicar también consecuencias legales negativas. Con un traductor profesional tendrás la garantía que tu comunicación estará adaptada y ajustada y a las especificaciones del mercado al que quieras dirigirte con tu negocio.

En conclusión, intentar ahorrar algo de dinero en la traducción de tu página web puede salirte más caro a la larga. Una mala traducción perjudicará a la imagen de tu negocio y puede acarrearte problemas como la pérdida de ventas e incluso problemas legales en los casos más extremos. Por todo ello, y como desde Linguaserve solo queremos lo mejor para ti, te prestamos todo el apoyo y asesoramiento necesario en la traducción de tu página web.

Guía gratuita de traducción web profesional

 

Suscríbete a la newsletter

Nueva llamada a la acción

Publicaciones recientes

Síguenos en redes sociales