¿Cuáles son la principales dificultades del traductor de español a japonés?

La figura del traductor de español a japonés está cobrando cada vez más importancia mundial. En un planeta globalizado como el actual, en el que las empresas y la cultura japonesa están ganando terreno, eliminar las barreras idiomáticas es determinante.

Se da la circunstancia, además, de que dominar el japonés resulta un proceso complejo y muy difícil para la mayoría de los hispanohablantes. Nos estamos refiriendo a una lengua emergente que está ganando presencia y notoriedad en la órbita internacional a gran velocidad.

Por todo ello, contar con lingüistas expertos en el idioma nipón se convierte en la principal vía de trabajo. Solo así puedes asegurarte la comunicación precisa, fluida y óptima en esta lengua que te hace falta.

 

¿Por qué resulta tan difícil dominar el japonés para quien habla español?

Las dificultades del japonés son muchas, y notables, para cuantos hablamos en español. Ambos idiomas son muy diferentes, tanto en la escritura como en la comunicación verbal. Sus respectivos orígenes no guardan ninguna relación con el castellano.

Además, al contrario de lo que ha sucedido con otras lenguas asiáticas —como el árabe— el trasvase de términos ha sido mínimo.

En la actualidad, apenas algunas decenas de palabras japonesas han sido adoptadas por nuestro idioma. Entre otras:

  • tempura
  • sumo
  • biombo
  • bonsái
  • catana
  • harakiri
  • origami
  • manga
  • sake
  • samurái
  • soja
  • tsunami
  • tofu

A continuación, te vamos a explicar cuáles son las mayores complicaciones que presenta este aprendizaje lingüístico.

 

1. Tres tipos de alfabeto

Su escritura no tiene nada que ver con el español. La caligrafía que aprendimos en la niñez es radicalmente distinta a la nipona.

De entrada existen tres modalidades diferentes de alfabetos:

  • Hiragana. Son cuarenta y seis caracteres asociados a sonidos. Completan a los kanjis e ideogramas.
  • Katakana. Se utilizan para expresar sonidos y expresiones con origen foráneo. Curiosamente, también son cuarenta y seis.
  • Kanji. Son los ideogramas, cuya génesis es china. Existen más de... ¡dos mil! Expresan nombres propios, raíces de verbos, adjetivos, sustantivos y determinados adverbios de uso habitual.

2. Lectura interpretativa

¿Te ha parecido complicado el punto de partida? Agárrate que vienen curvas: cada ideograma se suele leer de varias maneras. No es como el español, cuyas letras siempre suenan igual.

Por lo tanto, tienes que acertar e interpretar correctamente su pronunciación en cada momento.

 

3. Identidad sonora con diferentes caracteres

También sucede lo contrario: signos distintos se leen de la misma manera. En la expresión hablada, esto puede dar lugar a errores.

Aunque, si lo piensas bien, también ocurre en nuestra lengua: ¿o acaso la be y la uve suenan de diferente manera?

 

4. Velocidad de habla

Los nipones son esprínteres de la pronunciación, no puedes imaginar lo rápido que se desenvuelven cuando hablan. Por eso, cuesta mucho entenderlos en las conversaciones hasta que no se adquiere la suficiente experiencia y preparación.

 

5. Acentuaciones tonales dotadas de significado

El japonés difiere de casi todas las lenguas asiáticas en el uso de los acentos tonales para expresar palabras distintas.

Se ve más claro con un ejemplo, el de la palabra hashi:

  • Cuando se acentúa en la primera sílaba, significa palillos.
  • Cuando se acentúa en la segunda, puente.
  • Sin acentuación, se traduce como borde o extremo.

La monotonía y la cadencia controlada son, por tanto, necesarias al hablarlo para favorecer la comprensión.

 

6. Niveles de lenguaje

La existencia del keigo dificulta todavía más el dominio de este habla. Es una suerte de lenguaje honorífico que tienen sus propios términos y prefijos de cortesía.

Además, conviven otros dos niveles: el cortés, que se emplea de forma cotidiana, y el plano, más humilde e informal.

 

7. Distintos acentos

¿Sabes que Japón está formado por más de 6800 islas, un buen número de ellas montañosas? Esta orografía ha influido en la adopción del idioma, que presenta diferencias gramaticales y variaciones en los acentos.

Sin embargo, la similitud es mayoritaria, por lo que ni siquiera se les puede denominar dialectos. Los de Tokio y Osaka son los más extendidos. ¿Una ventaja? Se consideran los más claros y fáciles de entender para todos.

Como ves, en principio, las dificultades del japonés son notables. Lo más impactante es que tiene muchas diferencias radicales con nuestro código lingüístico. Por eso, lo primero que hace falta para estudiar y empezar este idioma es cambiar la mentalidad.

Tienes que olvidarte de aquello de que el español es la referencia y el termómetro para traducir, trasladar y pensar.

El idioma nipón exige en cada estudiante un verdadero cambio de paradigma mental

.

¿Necesitas un traductor de español japonés?

Hoy en día, más de 130 millones de personas se expresan en japonés. Que sea una de las lenguas más difíciles del mundo no significa que deba proscribirse. Al contrario, vivimos uno de los momentos más emergentes de su historia.

Aunque no está claro al cien por cien, la hipótesis más considerada sobre su origen lo sitúa en hace más de dos mil años. La creencia lo asocia a cómo hablaban los agricultores de arroz que llegaron al país desde la península de Corea. Es decir, no parece corresponder a los cazadores y recolectores que ya vivían en sus islas hace 30 000 años.

Fue en el periodo de los samuráis, entre 1185 y 1600, cuando evolucionó hasta asemejarse a lo que hoy conocemos.

 

Su importancia en la actualidad

La cultura nipona vive un momento de eclosión y difusión mundiales. Muchos jóvenes y adolescentes sienten atracción por este país, en especial como consecuencia del manga y el anime que se exportan, sobre todo, a los mercados occidentes.

Estas narraciones de cómic y audiovisuales, con características muy determinadas, cuentan historias humanas elaboradas y con muchísimo tirón. No son pocos los occidentales que se familiarizan con el idioma japonés a través de ellas. Y, después, deciden estudiarlo para dominarlo y poder disfrutarlas en versión original.

Otras razones para aprenderlo, desde un punto de vista individual, son:

  • Facilitar el aprendizaje de otras lenguas asiáticas.
  • Viajar y explorar el país del sol naciente.
  • Estudiar, trabajar y vivir allí. Su educación se considera una de las mejores del planeta. Eso sí, para obtener trabajo, necesitas desenvolverte en su idioma. Ten en cuenta que reúne un buen número de empresas y multinacionales importantes.

El japonés y los negocios

Nos estamos refiriendo a una de las mayores potencias del mundo. Su mercado de consumidores es ingente y, además, proclive a gastar mucho dinero. Por ello, es una excelente oportunidad de negocio para muchas empresas españolas.

Además, es un país con un avanzado desarrollo tecnológico. Muchas compañías de telefonía, electrónica, automoción e innovación tienen su origen en esta nación. Algunas de ellas están abiertas a establecer alianzas comerciarles o corporativas con partners occidentales.

Dominar esta lengua o, al menos, contar con el traductor de español japonés idóneo, es una llave para aprovechar estas opciones.

Comercializar productos y servicios, alcanzar acuerdos con los proveedores o los consumidores locales y desembarcar en Japón pueden ser las claves de tu expansión internacional.

En definitiva, superar las dificultades del japonés y poder utilizarlo aporta a tu organización grandes oportunidades de presente y futuro:

  • Desembarcar en el mercado.
  • Crear alianzas empresariales productivas.
  • Lanzar campañas de marketing y publicidad en el mercado asiático.
  • Traducir tus webs y tiendas online.
  • Adquirir y acelerar ciertos avances tecnológicos.
  • Desenvolverte en tus viajes de negocios a estas islas.

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¿Cómo saber si un lingüista nipón es el idóneo?

En principio, los hablantes nativos que dominan el español se convierten en la mejor elección para este tipo de servicios lingüísticos.

Sin embargo, si ya te resulta complicado discriminar quiénes son los mejores en otro idioma, mucho más en uno tan complejo y diferente como este.

A menudo, en el ámbito empresarial y profesional, errar en la elección de un traductor resulta catastrófico. En una cultura idiomática tan alejada a la nuestra, se suele descubrir demasiado tarde.

Por eso, no caben experimentos, medias tintas ni probaturas cuando se trata de seleccionar a estos profesionales. Asegúrate de que el candidato cuenta con titulación oficial, experiencia demostrable, oficio y dominio del tema, el contexto y la finalidad que persigues. Así, no es lo mismo un traductor para textos literarios que para elaborar un contrato jurídico.

¿Te sientes un poco perdido? Es lógico. Por eso, en este caso con más fundamento aún que en otros idiomas más conocidos, lo mejor es recurrir a una empresa profesional de traducción. Como Linguaserve.

Nuestros socios te proporcionan una seguridad adicional. El respaldo de nuestra marca te aporta tranquilidad, fiabilidad y acceso a los traductores más cualificados, experimentados y capaces.

Somos profesionales y, por ello, contamos con los mecanismos idóneos para identificar, captar y retener el talento lingüístico. También en la órbita japonesa. Por eso, resulta mucho más probable encontrar al intérprete o traductor que necesitas cuando vas de nuestra mano.

La buena voluntad no es suficiente para acertar en este campo. Por eso, no lo dudes; si necesitas una excelente traductor de español japones, cuenta con nosotros. Llámanos ahora, explícanos tus necesidades, circunstancias y expectativas, y localizaremos a la personas perfecta que necesitas para desenvolverte en Japón. Arigato. Sayonara.

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